La Fiscalía sostiene que ambos tenían conocimiento y dominio sobre la droga encontrada en el departamento donde fueron detenidos. La acusación presenta a César Benítez como supuesto cabecilla de una red de distribución de cocaína y atribuye a Tatiana Hanzon participación en la comercialización. Las defensas alegan que las sustancias fueron introducidas por un tercero.

El juicio oral y público contra Tatiana Elizabeth Gómez Hanzon y César Gabriel Benítez Noguera comenzó este martes 4 de agosto en el Palacio de Justicia de Villarrica.
Las defensas plantearon varios incidentes antes del inicio del debate. Los pedidos fueron rechazados por el Tribunal de Sentencia y posteriormente se fijó la continuidad del juicio para el lunes 10 de agosto, con las declaraciones testificales.
La Fiscalía pretende demostrar que ambos acusados tenían bajo su dominio la cocaína hallada en un departamento que compartían y que existen elementos compatibles con su comercialización.
Esa evidencia se incautó en uno de los cincos allanamientos simultáneos realizados en el marco del operativo Relaed-Guairá. En el conjunto de los procedimientos se encontraron 1,057 kilos de cocaína, 521 gramos de crack, balanzas de precisión, dinero, joyas, documentos y un automóvil.
El juzgamiento está a cargo del Tribunal integrado por los jueces Cristhian Giménez, como presidente, Elsi Ortiz y Miguel Cardozo.
Ambos tenían dominio sobre la droga
La fiscala de la Unidad Especializada en la Lucha contra el Narcotráfico de Villarrica, Lucía Franco, afirmó que el Ministerio Público atribuye a los dos acusados la autoría de los hechos.
“Para el Ministerio Público, ambos acusados son autores de los hechos investigados, debido a que compartían el dominio sobre las sustancias prohibidas”, señaló.
Franco sostuvo que parte de la droga fue encontrada dentro de un recinto privado ocupado por Hanzon y Benítez. Según la tesis fiscal, ambos conocían la existencia de las sustancias y tenían control sobre ellas.
Con relación a la acusación por comercialización, la representante del Ministerio Público mencionó la incautación de una balanza de precisión, billetes de baja denominación y las denuncias que dieron origen a la investigación.
“Contamos con algunos elementos que indican que los acusados podrían haber estado realizando esa actividad, además de las denuncias presentadas”, expresó.

Defensa afirma que un tercero introdujo la cocaína
La defensa de César Benítez está a cargo del abogado Juan González, mientras que Tatiana Hanzon es representada por el abogado Javier Paredes.
Paredes sostuvo que una pericia dactiloscópica no encontró huellas de Hanzon en las bolsas de polietileno que contenían cocaína y que fueron incautadas en el departamento donde se encontraban ambos acusados.
La defensa utilizará este resultado para respaldar su teoría de que las sustancias fueron introducidas en el lugar por una tercera persona.
También pretende discutir el origen del nivel de vida que exhibía Hanzon antes de su detención. Paredes anunció la declaración en el juicio de un ciudadano alemán al que presentó como pareja estable de la acusada y como la persona que financiaba habitualmente sus gastos y comodidades.
Con ese testimonio buscaría refutar la hipótesis de la Fiscalía de que el nivel económico de Hanzon provenía de la presunta comercialización de drogas.
Según el planteamiento defensivo, Benítez no era la pareja estable de Hanzon ni la persona que sostenía económicamente su estilo de vida, aunque ambos se encontraban en el mismo departamento cuando se realizó el allanamiento.
El operativo Relaed-Guairá
Hanzon y Benítez fueron detenidos en agosto de 2024 durante la operación Relaed-Guairá junto a otros sospechosos. Fueron cinco allanamientos simultáneos en distintos barrios de Villarrica.
La investigación presentó a Benítez como el principal objetivo del procedimiento y atribuyó a Hanzon una presunta participación en la venta de cocaína.
Hanzon era conocida como influencer vinculada al ámbito deportivo y había obtenido un campeonato sudamericano de fisicoculturismo en 2022.
El Ministerio Público informó entonces que las cinco personas detenidas eran investigadas como presuntos vendedores de drogas al menudeo y que realizaban entregas a domicilio.
Fueron incautados 1,057 gramos de cocaína, equivalentes a más de 1.000 dosis, valuados en casi G. 53 millones. Así como 521 gramos de crack, equivalentes a más de 3.600 dosis de crack, valuados en unos G. 18 millones en efectivo, de acuerdo a estimaciones de la Senad.

Los otros tres detenidos ya fueron condenados
Los otros tres detenidos durante la operación Relaed-Guairá ya fueron condenados en juicios tramitados por separado.
Los hermanos César Javier y Luis Antonio Argüello Ramírez fueron sentenciados a 10 años de prisión cada uno por tenencia y comercialización de drogas. La sentencia fue dictada el 3 de octubre de 2025.
Dos semanas después, Saúl Benítez Noguera, hermano de César Gabriel Benítez, fue condenado a siete años de prisión.
Tatiana Hanzon cumple arresto domiciliario
Tanto César Gabriel Benítez como los tres condenados permanecen en prisión. Tatiana Hanzon es la única que cuenta con arresto domiciliario.
Su abogado sostuvo que la aplicación de una medida menos gravosa se fundamentó en que no existía peligro de obstrucción, debido a que la acusada colaboró con la investigación.
También argumentó que el peligro de fuga fue reducido mediante la caución de un inmueble, que es propiedad del alemán que declarará en el juicio y en donde también la acusada cumple su arresto domiciliario. Igualmente, el Juzgado tuvo en cuenta que Hanzon es madre de una niña pequeña, puntualizó Paredes.
