Un grupo de accionistas minoritarios de Azucarera Friedmann SA (AFSA) cuestiona el pedido de desestimación de una denuncia por lesión de confianza y hurto presentada contra el presidente de la exfábrica. El Ministerio Público investigó un proceso de liquidación de inmuebles, maquinarias y otros activos que están siendo rematados y se ratificó en que no se hallaron indicios de hechos punibles.

La denuncia fue presentada el 24 de abril de 2025 por los accionistas Miguel Ángel y David Montenegro contra el presidente de AFSA, Emmanuel Friedmann Sosa, quien concentra junto a la Azucarera Paraguaya SA (AFSA) el mayor paquete accionario de la empresa.
El escrito inicial planteó principalmente sospechas sobre la situación patrimonial de la compañía y la desaparición o desinstalación de maquinarias, entre otros puntos.
Posteriormente, los denunciantes presentaron ampliaciones en las que incorporaron cuestionamientos sobre la venta de inmuebles, equipos y otros activos, la reducción del patrimonio registrada en los balances y la situación de la marca comercial de la azucarera.
El fiscal de Villarrica que interviene en el caso, Osvaldo Mora, solicitó en enero de 2026 la desestimación de la denuncia. Argumentó que no se comprobó un perjuicio patrimonial penalmente relevante, que no se reunieron los elementos de la lesión de confianza ni del hurto y que gran parte de la controversia corresponde al ámbito civil o societario.
La jueza penal de Garantías Blanca Edelicia Barreto, sin embargo, no admitió inicialmente la petición e imprimió trámite de oposición el jueves 9 de julio. Al día siguiente, viernes 10 de julio, Mora comunicó al Juzgado que se ratificaba en su pedido de desestimación.
Si Barreto mantiene su oposición, las actuaciones deberán ser remitidas al fiscal general del Estado o al fiscal superior que haya sido designado, conforme con el artículo 314 del Código Procesal Penal.
Esa instancia podrá formular un nuevo requerimiento o ratificar la posición de Mora. Si el Ministerio Público vuelve a insistir en la desestimación, el Juzgado deberá archivar el expediente.
Cuestionamientos por la venta de maquinarias
La familia Montenegro denunció inicialmente la desaparición o desinstalación de maquinarias y cuestionó la venta de equipos industriales por precios que considera inferiores a sus valores de mercado.
Los accionistas señalaron, además, que parte de los equipos fue adquirida por empresas o accionistas vinculados a la conducción societaria, entre ellos Azucarera Paraguaya SA (AZPA) y a Dinámica Urbana SRL, esta última una empresa de Emmanuel Friedmann.
Durante una conferencia de prensa, Iván Montenegro mencionó como ejemplo dos máquinas envasadoras de azúcar. Según sostuvo, cada equipo usado tendría un valor aproximado de USD 15.000, pero habría sido vendido por apenas USD 700 por unidad.
Friedmann respondió que esas máquinas y otros equipos se encontraban inservibles y que, en varios casos, prácticamente solo conservaban valor de chatarra.

El requerimiento fiscal señala que Azucarera Friedmann vendió equipos y materiales declarados en desuso por G. 2.564.232.950 a Petroquim SA, a AZPA y a Dinámica Urbanan. Según el descargo incorporado a la carpeta fiscal, el dinero percibido fue utilizado para cancelar juicios laborales promovidos contra la compañía.
Emmanuel Friedmann sostuvo que AZPA y Dinámica Urbana SRL participaron en la adquisición de los materiales para proporcionar liquidez a la azucarera y permitir el pago de obligaciones pendientes.
La Fiscalía remarcó que las operaciones fueron aprobadas por los órganos internos de la sociedad y que no se comprobó que los bienes hubieran sido sustraídos ni apropiados personalmente por Friedmann.
El presidente de AFSA también señaló que mantiene un pacto de sindicación de acciones con AZPA, accionista mayoritaria de la compañía. Explicó que, aunque ejerce la presidencia, ese acuerdo societario condiciona las decisiones administrativas y que la venta de los equipos formó parte de un plan aprobado por el directorio.
Añadió que los denunciantes concentran poco más del 1% de las acciones, mientras que las decisiones cuestionadas fueron adoptadas por el directorio con el respaldo de su participación accionaria y la de AZPA, que en conjunto representan alrededor del 85% del paquete societario.
Cuestionamientos sobre un inmueble de Rincón
En una ampliación presentada en septiembre de 2025, los denunciantes incorporaron cuestionamientos sobre un inmueble de 26,35 hectáreas, ubicado en la compañía Rincón de Villarrica. La propiedad fue vendida a Dinámica Urbana SRL por G. 760 millones.
La familia Montenegro sostiene que posteriormente el inmueble fue dividido en aproximadamente 400 lotes. Según sus estimaciones, la comercialización individual de las fracciones podría generar ingresos superiores a G. 8.000 millones para la empresa vinculada a Emmanuel.
“Venta se basó en tasaciones”
Los documentos citados en la ampliación de la denuncia mencionan dos valuaciones del inmueble. Una arquitecta estableció un valor de G. 456.366.800, mientras que un ingeniero agrónomo lo tasó en G. 760 millones y fijó un valor de venta rápida de G. 646 millones. La operación se realizó por G. 760 millones.
Emmanuel Friedmann explicó que este no fue el único inmueble vendido por la sociedad, ya que otra propiedad fue transferida a AZPA.
Sostuvo que ambas operaciones respondieron a una política del directorio de vender activos para atender las deudas y obligaciones de la azucarera, en lugar de solicitar nuevos préstamos.
Controversia por la marca “Azúcar Friedmann”
El 6 de agosto de 2025, David Montenegro presentó una ampliación de la denuncia relacionada con la marca “Azúcar Friedmann”, utilizada históricamente por la empresa.
Los accionistas sostienen que, mientras Emmanuel Friedmann ejercía la presidencia de AFSA, la compañía no renovó el registro de la marca y venció su protección. Posteriormente, Friedmann habría solicitado registrarla a título personal.
Friedmann reconoció que presentó la solicitud a su nombre, pero sostuvo que lo hizo con autorización del directorio, luego de que un tercero intentara registrar la misma marca.
Según su explicación, se optó por realizar una inscripción rápida para evitar que el nombre comercial quedara en manos ajenas a la empresa. Añadió que existe un acuerdo notarial mediante el cual, aunque el registro pueda quedar formalmente a su nombre, el uso y los derechos sobre la marca continuarán correspondiendo a Azucarera Friedmann SA.

Cuestionan el alcance de la investigación fiscal
Durante una conferencia de prensa, David e Iván Montenegro cuestionaron la actuación del fiscal Osvaldo Mora y su pedido de desestimación. Los accionistas sostienen que el requerimiento se concentró en los hechos incluidos en la denuncia inicial y no desarrolló específicamente los casos incorporados posteriormente, entre ellos el inmueble de Rincón y la marca “Azúcar Friedmann”.
También presentaron una denuncia contra Mora ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM).
Los Montenegro afirman que el fiscal no se constituyó en los lugares mencionados en la denuncia ni ordenó peritajes contables, tasaciones independientes de los inmuebles o evaluaciones técnicas de las maquinarias para establecer sus valores reales.
La Fiscalía, por su parte, sostiene que realizó numerosas diligencias y que reunió elementos suficientes para concluir que no existió un hecho punible. El requerimiento menciona declaraciones testificales, informes municipales, un inventario de maquinarias y el descargo presentado por Emmanuel Friedmann.
Azucarera cerró después de más de un siglo
La Azucarera Friedmann fue fundada en Villarrica en 1910 y funcionó durante más de 110 años. La empresa suspendió definitivamente sus actividades industriales en mayo de 2024, alegando dificultades ambientales para continuar operando en el barrio Estación.
