Un hombre de 30 años pasó un año y nueve meses en prisión. acusado de comercializar marihuana. Sin embargo, durante el juicio, la Fiscalía Antidrogas se allanó a que se trataba de tenencia para consumo. Finalmente fue condenado a una pena excarcelable de dos años y recuperará su libertad, con la condición de someterse a un tratamiento por adicción.

El caso comenzó en octubre de 2024. La Fiscalía allanó una casa investigando un abigeato y se encontró en el lugar cuatro plantines de marihuana que pesaban unos 600 gramos entre hojas, tallos y raíces.
Aunque no hubo evidencias de abigeato, el hombre fue imputado por tenencia y comercialización. Este último hecho punible tiene una pena de 10 a 20 años de prisión. En cambio, la tenencia de más de 10 gramos de marihuana por una persona adicta prevé una pena de 2 a 4 años.
En el juicio no se logró demostrar que las plantas estuvieran destinadas a la venta. No había balanzas ni otros elementos asociados al fraccionamiento, reconoció la nueva fiscala Antidrogas de Villarrica, Lucía Franco. La agente reemplaza desde junio a Erico Ávalos en Antinarcóticos.
La abogada defensora, María Unger, sostuvo que era adicto y que las plantas eran para consumo. Testigos declararon sobre su adicción y técnicos de la Senad señalaron que de los 600 gramos de plantas, solo unos 200 gramos eran aptos para consumir.
Finalmente, la Fiscalía descartó la comercialización y pidió dos años y cuatro meses. La defensa solicitó la absolución, pero el Tribunal lo condenó a dos años de prisión con suspensión de la ejecución de la pena. Saldría de la cárcel el jueves, indicó Unger.
“Es un transgresor primario, ya que no tiene antecedentes. Se suspende a prueba y, entre las reglas de conducta, se destaca la obligación de someterse a un tratamiento de desintoxicación”, señaló la fiscala.
Como la Fiscalía mantuvo la acusación por comercialización hasta la audiencia preliminar, el procesado no pudo acceder a un procedimiento abreviado por tenencia para recuperar su libertad mucho antes. Terminó recibiendo la misma pena mínima de dos años prevista para esa salida alternativa.
