La Fiscalía de Villarrica imputó a la presidenta y a un director de Agro Industrial Ñumi SA (Ñusa), empresa original de la conocida marca Básculas Longhino, por un supuesto perjuicio patrimonial relacionado con la venta de un inmueble a Lactolanda. Parte del dinero fue cobrada en efectivo, pero no ingresó a las cuentas de la empresa ni fue distribuida entre los accionistas, según la investigación.

La fiscala Gladys Jiménez presentó imputación por lesión de confianza contra dos directivos de Ñusa. Los imputados son: la presidenta de la sociedad, Maximiliana Montserrat Giménez Benítez, y su primo, el director titular Enrique Ariel Giménez Benítez.
La investigación se centra en el destino de aproximadamente G. 3.600 millones obtenidos mediante la venta de un inmueble de la empresa a la Cooperativa La Holanda Ltda. (Lactolanda).
Los denunciantes sostienen que el dinero no ingresó al patrimonio de Ñusa y que tampoco fue distribuido entre los demás accionistas. La hermana de Maximiliana Giménez y vicepresidenta de la empresa, Leticia Jazmín, también había sido denunciada. Sin embargo, no fue incluida en el acta de imputación porque, hasta el momento, no se encontraron elementos que permitan vincularla directamente con el supuesto hecho de lesión de confianza, informó la fiscala Jiménez.
“Realmente fueron tres las personas denunciadas. El Ministerio Público encontró que las conductas presuntamente desplegadas tanto por la presidenta como por el director son las que se adecuan a la norma penal”, explicó la agente fiscal.
Venta de dos fincas a Lactolanda
De acuerdo con el contrato de compraventa y una posterior adenda, Agro Industrial Ñumi SA transfirió a favor de Lactolanda dos fincas que suman aproximadamente 4.500 m², ubicadas en la compañía Lemos de Villarrica, cerca de la entrada a la Universidad Católica Campus Guairá.
Según la investigación fiscal, Maximiliana Giménez, en su carácter de presidenta de la sociedad, suscribió y autorizó la operación. La fiscala indicó que, una vez concretado el acuerdo, Lactolanda realizó los primeros pagos mediante cheques, que fueron recibidos por la presidenta de Ñusa. Posteriormente, los cheques fueron entregados al director Enrique Ariel Giménez.
“No hubo depósito en ninguna cuenta. El cobro fue realizado en efectivo”, señaló la agente del Ministerio Público.
Cheques por G. 1.409 millones cobrados en ventanilla
Un informe remitido por Ueno Bank señala que al menos cinco cheques, que en conjunto alcanzaban aproximadamente G. 1.409 millones, fueron cobrados directamente en ventanilla por Enrique Ariel Giménez.
La Fiscalía considera relevante que los fondos no hayan sido depositados en una cuenta bancaria perteneciente a Agro Industrial Ñumi.
Y de acuerdo con la pericia contable ordenada durante la investigación, el dinero cobrado mediante esos cheques no ingresó a la caja ni a los registros contables de la empresa.
La fiscala Jiménez explicó que este hecho habría producido un perjuicio a la sociedad y, por extensión, a sus accionistas.
“Esa suma no ingresó a la caja de la empresa Agro Industrial Ñumi SA. Este hecho perjudica, obviamente, a todos los socios”, manifestó.
Además de los G. 1.409 millones identificados mediante los reportes bancarios, los denunciantes aseguran que tampoco se conoce el destino de los G. 2.191 millones restantes correspondientes al valor total de la operación inmobiliaria.
De esta manera, el supuesto perjuicio investigado asciende a aproximadamente G. 3.600 millones.

Imputados aseguran que el dinero fue distribuido
Maximiliana Giménez y Enrique Ariel Giménez prestaron declaración indagatoria ante el Ministerio Público, acompañados por sus respectivos abogados defensores.
Según relató la fiscala, ambos sostuvieron que el dinero obtenido mediante la venta del inmueble fue distribuido entre los accionistas de acuerdo con el porcentaje que correspondía a cada uno.
Sin embargo, esta versión no se ajusta a los elementos contables incorporados hasta el momento a la carpeta fiscal, remarcó la agente fiscal.
Explicó que la pericia realizada sobre la documentación de la sociedad no encontró registros que demuestren el ingreso del dinero a la empresa ni una distribución formal de dividendos entre los accionistas.
Vicepresidenta no fue imputada
La denuncia inicial también incluía a la vicepresidenta Leticia Jazmín Giménez, quien forma parte del directorio de Ñusa. No obstante, la fiscala explicó que su sola aparición en documentos societarios no resulta suficiente indicio para atribuirle participación penal.
“Hay una tercera directiva que figura en los papeles, pero no existen elementos que la vinculen directamente con el hecho punible”, afirmó Jiménez.
Igualmente, sostuvo que esta situación podría ser revisada si durante la investigación surgen indicios contra la vicepresidenta.
Fiscalía pidió medidas alternativas
Con la presentación del acta de imputación, la fiscala solicitó al Juzgado Penal de Garantías la aplicación de medidas alternativas a la prisión preventiva para los dos procesados.
Asimismo, la fiscala indicó que todavía deberá realizar numerosas diligencias para reunir más evidencias para una eventual acusación.
“Necesito conocer la versión de cada uno de los socios porque, si bien algunos son los denunciantes, no todos comparecieron. Todavía hay muchas diligencias que realizar”, señaló Jiménez.
Denuncia fue presentada por cuatro accionistas
La denuncia fue radicada hace casi dos años y medio atrás por un grupo de cuatro accionistas que, en conjunto, poseen alrededor del 14 % de las acciones de la empresa, detalló el abogado querellante Delio González. También explicó que, aunque la imputación fue solo por lesión de confianza, también se había denunciado los supuestos hechos de estafa y apropiación,
Los tres integrantes del directorio denunciados concentran más del 50 % del paquete accionario, según los datos proporcionados por la querella.
La sociedad también cuenta con otros ocho accionistas y herederos, todos pertenecientes a la misma familia. Se trata de hijos y nietos de los hermanos que fundaron la fábrica de básculas.
De fabricante de básculas a empresa inmobiliaria
Agro Industrial Ñumi SA fue constituida en 1989 y durante varios años fue una empresa referente en la fabricación de básculas para ganado.
La firma operaba bajo la marca Básculas Longhino, ampliamente conocida en todo el país. También incursionó en otros rubros, como la ganadería.
Sin embargo, posteriormente la sociedad perdió los derechos sobre la marca tras un remate judicial realizado dentro de un proceso de cobro de honorarios profesionales.
Según el abogado Delio González, actualmente Ñusa ya no se dedica a la fabricación de básculas y mantiene principalmente actividades relacionadas con el sector inmobiliario.
El representante de los denunciantes sostuvo que los ingresos de la sociedad son utilizados para cubrir salarios y gastos de los directores, mientras que los accionistas minoritarios no reciben dividendos.
